Con los brazos en alto y obligando a la inmensa masa de agua que es el Mediterráneo a abrir un camino delante de él, Carles Puigdemont, president de la Generalitat, ha separado las aguas del mar para liberar a su pueblo, según han informado diversas fuentes. “Podréis independizaros caminando tranquilamente, adentrándoos en el mar, sin miedo”, ha dicho Puigdemont mostrando a millones de catalanes una vía de salida a la persecución legal y policial del ‘Procés’.

“Partiremos todos, pues así estaba escrito en la Ley del Parlament. Y el mar nos acogerá y se cerrará detrás nuestro ahogando a los tanques españoles”, ha declarado. Según explicó Puigdemont en una entrevista concedida a Jordi Évole y emitida ayer en La Sexta, el Govern había pedido a Mariano Rajoy que dejara ir a su pueblo pero éste se negó. “Se negó y se enojó y no dejó descansar a mi pueblo”, insistió Puigdemont en un encuentro bastante tenso.

“Desencadené una plaga de fuets, una plaga de esteladas y una plaga de ‘pa amb tomàquet’ y no escucharon a mi pueblo cautivo”, insistió el president, defendiendo que alguien superior a él le encomendó esta tarea, a la que no ha podido negarse.

El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, ha explicado este lunes que todo el territorio sin agua que Puigdemont vaya generando conforme se adentre a pie en el mar también será España. Pese a estas palabras, desde el Govern admiten que la independencia catalana será efectiva “para aquellos que tengan auténtica fe”.