La mayoría de accidentes domésticos ocurre dentro de casa. Nunca está de más utilizar unos prácticos bolardos para reforzar la seguridad de tu hogar. Sigue estos prácticos consejos que ha difundido la CIA.

1. Nevera. Reconócelo: has vuelto de vacaciones como una foca. Tus tobillos parecen “shawarmas”. No te conviene acercarte a la nevera y atacar a unos Petit Suisse inocentes. Dos buenos bolardos justo delante de la puerta que impidan que se abra (o uno en el frigorífico y otro en la despensa) te ayudarán a mantener la figura.

2. Enchufes. También conocidos como “los obispos eléctricos” por el peligro que suponen para los niños. Un bolardo frente a cada enchufe de la casa te permitirá seguir jugando al Candy Crush sin tener que comprobar que el niño está bien.

3. Pasillo. Porque no hay nada más desesperante que te pisen el suelo cuando acabas de fregar. Se acabó el usar páginas de La Razón para que tus familiares pasen por encima. Una serie de bolardos puestos en fila les permitirán saltar de uno a otro sin dejar huella en el suelo.

4. Carpeta del porno. No hay método infalible para esconderle a tu pareja la carpeta con fotos picantes. Varios estudios indican que titular la carpeta como “Otros”, “Varios”, “Facturas” o “Carpeta donde para nada hay porno” no es un método 100% seguro. Un buen bolardo frente a la pantalla te proporcionará la seguridad que buscabas.

5. Cocina. La solución perfecta para los machirulos que consideran que no deben entrar a la cocina “porque no sé dónde están las cosas”. Un bolardo en la entrada les proporcionará la excusa perfecta para no atravesar esa frontera y, con suerte, a ellas les proporcionará la excusa perfecta para divorciarse. ¡Todos ganan!

6. Ventana. La mejor estrategia para evitar que los mosquitos entren en casa. Los bolardos emiten una especie de ondas que hacen que los insectos den media vuelta y mueran (afirmación no testada científicamente).

7. Lavabo. ¿Harto de que tus compañeros de piso abran la puerta del retrete cuando estás con el chorizo colgando? Pon un bolardo en la puerta y defeca con toda tranquilidad.

8. Balcón. Si no soportas que los domingos por la mañana te despierten los Testigos de Jehová para darte un ejemplar de la revista Atalaya, ten siempre a mano un bolardo en el balcón (siempre y cuando esté situado encima del telefonillo) para dejarlo caer sobre los intrusos. ¡Esos no vuelven!