Josefín Ramiro, cántabro de 52 años, acudió esta mañana a urgencias con un cable HDMI incrustado en una fosa nasal tras intentar conectar su cerebro a un televisor Samsung para recordar escenas de su vida en alta definición.

“Funcionó, lo que pasa es que apretó mucho los cables y luego no hay manera de sacarlos, siempre me pasa”, explica este aficionado a la tecnología, que asegura que vivió de nuevo su primera comunión con más color, luz y detalle que nunca, en vez de limitarse a recordar flashes borrosos en blanco y negro.

“Qué va a recordar, lo que pasa es que, tras cuatro horas metiéndose el cable ese por la nariz, se quedó dormido y lo soñó”, aclara la esposa de Josefín.

El vídeo en el que este hombre realiza el “unboxing” de su nuevo televisor QLED de Samsung, se mete el cable en la nariz y luego entra en trance ya ha superado las 500.000 visitas en YouTube y el hashtag #RecuerdosEnAltaDefinición ha llegado a ser “trending topic” en la red social Twitter.

“La gente se me queda mirando a mí pero lo que tienen que hacer es probarlo ellos con sus propios recuerdos, merece la pena”, insiste el hombre mientras los médicos se esfuerzan por retirarle dos metros de cable incrustados en el cerebro.

“Si no sale déjenlo allí que tengo otro, lo conecto al otro agujero de la nariz y ya está, dispongo de varias conexiones HDMI”, aclara Ramiro.

Samsung asegura que, para disfrutar de sus televisores QLED con tecnología Quantum Dot, no es necesario realizar este ritual ya que sus televisores muestran la luz y el color tal y como aparecen en la realidad.