Organizar una mudanza puede ser caótico y extenuante. Aquí tienes algunos consejos para hacerla un poquito más fácil:

  • Cuando llegues a tu nuevo hogar, grita desde el coche ‘Me pido esa habitación’ y sube corriendo las escaleras dejando que los demás se ocupen de descargar todas las cajas.
  • Escribe ‘Frágil’ en absolutamente todos los objetos de tu casa para que los empleados de la empresa de mudanzas sepan que valoras todas tus posesiones y las traten con el mismo cuidado.
  • Haz que cada miembro de la familia, incluido el bebé, se responsabilice de sus propias cosas.
  • Recuerda que justo antes de marcharte de tu piso para siempre puedes permitirte el lujo de hacer algo que siempre has deseado: ir al baño sin tener que tirar luego de la cadena.
  • Recuerda gritar ‘Aaarghhmppffff’ cada vez que levantes peso para asegurarte de que no te lesionas la espalda.
  • Múdate a Murcia, es más barato que otras ciudades y allí no necesitas llevarte nada que funcione con electricidad, lo que facilitará el traslado.
  • Las cajas de cartón son más caras de lo que parece, por lo que es buena idea hacer la mudanza con las 100.000 bolsas de plástico que has acumulado bajo el fregadero, unas dentro de otras, sin saber muy bien cuál era su propósito. Ahora ya lo conoces.
  • Pide a los muchachos de Mudanzas Mikel que dejen las puertas de la furgoneta abiertas para que todos tus dolorosos recuerdos se vayan cayendo por el camino sin que sea culpa tuya y tú puedas, al fin, empezar a construir tu vida de cero sin tener que pensar dónde ubicar la mecedora de la abuela, el espejo de tu ex o la única copia manuscrita de tu novela ‘Viento de otoño, viento del sur’.
  • Recuerda que cambiar de hogar es la mejor manera de dejar atrás todos tus problemas, incluido el cadáver que enterraste en el jardín.
  • Aprovecha tu círculo de amigos y pídeles que te ayuden a llevar los bártulos. Se lo puedes agradecer dejándoles escoger un ítem cualquiera de la caja de la mudanza en la que pone “tirar”.