La plantilla al completo de la multinacional española Jenkins&Co. lleva participando desde la semana pasada en una serie de actividades que buscan mejorar la motivación y fomentar el trabajo en equipo. La empresa ha bajado un 15% el sueldo a sus empleados para poder pagar este curso de “coaching” motivacional: “No ha sentado bien este sacrificio pero el curso se encargará de hacerles ver que merece la pena”, argumenta la directiva.

“Estamos desmotivados porque no se actualizan nuestras nóminas desde 2007 y espero que este curso nos ayude a entender esto y también la última bajada de sueldo para pagar este curso”, declara José F., uno de los empleados. Ferrán Domínguez, gerente de la empresa, considera que el sueldo que hasta ahora se pagaba a la plantilla “no se estaba invirtiendo en su felicidad”, motivo por el cual se ha decidido “dedicar parte de los emolumentos a este curso”.

Los empleados se quejan de que una de las primeras actividades del curso consistió en “quemar nuestras nóminas para forzarnos a ver que el dinero es algo secundario de lo que podemos prescindir”. Muchos preferirían “que nos enseñaran a llegar a fin de mes con la mierda que nos pagan”.

El “coacher” ha prometido a los trabajadores que esta semana les enseñará a “incorporar la idea de que el dinero no da la felicidad” siempre y cuando la empresa le pague las clases de la semana pasada.