Ricardo Belchite, de 46 años y natural de Motilla del Palancar, se puso a dieta hace diez días para lidiar con sus problemas de sobrepeso. Aunque el régimen ya ha terminado y logró perder tres kilos, Belchite insiste en hablar de este periodo como “los años del hambre” y se refiere a su dieta como “un régimen de oscuridad con privación de libertades básicas y todo un retroceso para mí y para España”.

“No le deseo a nadie vivir lo que yo he vivido”, comenta Belchite, que ya ha recuperado casi todo el peso perdido “pero las marcas psicológicas de esta etapa me acompañarán toda la vida”. Aunque se alegra de que los más jóvenes no tengan que pasar por el sufrimiento de esos diez días a dieta, este conquense señala que “los que hemos estado sometidos al régimen sabemos lo que es vivir sin poder hacer lo que quieres: por eso les digo a los chavales que disfruten lo que tienen ahora, porque nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro”.

Mientras disfruta de nuevo de apetitosos manjares sin privación alguna “porque afortunadamente, con mucha voluntad de diálogo, logramos dejar atrás todo aquello”, Belchite recuerda que “en los años del hambre nos comíamos lo que encontrábamos: hasta las cucarachas”.

“Cuando oigo a determinadas personas decir que ojalá perdieran un poco de peso y que se tendrían que poner a dieta, se me revuelven las tripas. Esta gente no sabe de qué está hablando, se nota que no vivieron esta etapa histórica. Un régimen es algo muy serio, no es algo que salga sólo en las películas”, argumenta Ricardo, que sólo espera que su testimonio sirva “para que no se vuelva a repetir la barbarie y la hambruna pase a ser un horror del pasado”.