La aplicación de citas Tinder y la red social de búsqueda de empleo Linkedin han decidido unir fuerzas y compartir usuarios para dar servicio a quienes quieren ir a por trabajo y que les coman lo de abajo. El servicio resultante, de nombre Tinderin, permite al usuario crear una nueva biografía donde presumir del tamaño del pene y del número de másteres MBA que se posea.

La acogida de la aplicación, en funcionamiento desde esta semana, ha sido buena pero con resultados irregulares. “Hice ‘match’ con el responsable de Recursos Humanos de un bufete de abogados. Me pareció simpático y me contrató, pero ahora me llama todo el rato para preguntarme por qué no he pasado hoy por el despacho, me controla los horarios… No está respetando mi espacio personal y me siento vigilada”, explica una joven usuaria del nuevo servicio.

Otro testimonio insiste en que se ha enamorado de Movistar por su perfil y que la empresa no le hace caso. “Le escribí diciendo que había leído su curriculum y que era impresionante, y recibí un mensaje que me animaba a presentar una candidatura para los puestos vacantes. Pero yo lo que quiero es que nos conozcamos más a fondo, me gustaría tener una relación más allá de lo profesional. Supongo que al ser ella famosa y yo una persona de a pie lo tengo difícil, pero sé que si me conociera podríamos ser amigos y luego quién sabe si algo más”, argumenta el chico.

Se espera que en unas semanas Just Eat y Deliveroo se unan al acuerdo para que los clientes puedan decidir qué comen cuando comen lo de abajo.