Equipado con un vaso de leche y sorteando todos los controles de seguridad, un hombre se ha colado en la fábrica de galletas Oreo esta madrugada y ha chupado toda la crema blanca. La marca de galletas estadounidense se ha visto obligada a bloquear toda la producción porque el intruso acabó con todas sus reservas de crema.

Aunque desde Nabisco, la empresa fabricante, se valoró la posibilidad de lanzar al mercado un nuevo tipo de Oreo sin nada dentro, enseguida se descartó la idea porque la mayoría de los consumidores sólo compra las galletas por la crema. “Conseguimos comercializar las Mini Oreos cuando una plaga de hormigas acabó con el 70% de nuestros ingredientes, pero esto ya no colaría”, reconocen desde la sede central.

La policía pudo localizar al sospechoso gracias a que tenía toda la cara manchada de blanco. “El individuo se comportaba de manera errática, como si hubiera estado chupando galletas durante toda la noche”, declaran los agentes. Tras tener acceso a la grabación de las cámaras de seguridad e investigar la fábrica, la policía ha podido confirmar la identidad del intruso y también que la crema blanca está mucho más rica que los bordes de chocolate.

Al cierre de la edición se ha filtrado que el sospechoso es reincidente. Según fuentes policiales, a finales de los noventa el mismo intruso ya se coló en una fábrica de Special K y se comió todas las virutas de chocolate.