Con la finalidad de preservar su seguridad tras declarar ante un total de 312 periodistas de 83 medios diferentes en el juicio de la trama Gürtel, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entrará en un programa de protección de testigos justo después de dar su testimonio este miércoles.

Mañana mismo por la tarde el mandatario pasará a tener una nueva identidad y será trasladado al extranjero, donde empezará una nueva vida con su familia y “hará cosas” alejado de los medios. Eso sí, el jefe del Ejecutivo mantendrá sus responsabilidades políticas y seguirá ejerciendo de presidente de España desde el anonimato.

Para mantener su nueva identidad a salvo, Mariano Rajoy ofrecerá las ruedas de prensa a través de un televisor de plasma. Fuentes del Ejecutivo confirman que Rajoy gobernará “estando pero sin estar, como es habitual”.

“Su voz será distorsionada y su cara se pixelará para que no pueda ser reconocida, pero seguirá gobernando como hasta ahora”, aclara asimismo un portavoz de La Moncloa.

A la espera de recibir su nuevo nombre, su nueva ocupación y su nueva casa, el presidente habría asegurado a su círculo más cercano que, si pudiera elegir su nueva identidad, le gustaría ser el vecino que elige al alcalde y que fuera el alcalde el que quisiera que fueran sus vecinos el alcalde.