El abandono de dragones con la llegada de las vacaciones sigue siendo una triste realidad y la cifra no se reduce: cada año por estas fechas se abandonan unos 13.000 dragones en carreteras y gasolineras pese al peligro que esto último conlleva, según han informado diversas entidades protectoras.

“Cada año ocurre lo mismo, la gente compra y regala dragones con la ilusión de utilizarlos en la guerra para conquistar los Siete Reinos pero luego crecen, piden cabras para comer y, en cuanto llegan las vacaciones, la gente de Juego de Tronos no sabe qué hacer con ellos y los abandona”, explica Dolores Parmalat, directora en España de la asociación animalista PETA.

“Estos chicos del verano que adquieren dragones sin pensarlo y luego los abandonan no se dan cuenta de que se acerca el invierno y que los dragones están a punto de desempeñar un papel esencial”, explica la animalista, recordando que el 17 de julio HBO España estrena la séptima y penúltima temporada de ‘Juego de Tronos’, “donde se mostrará con claridad meridiana que deshacerse de los dragones es una irresponsabilidad”.

“Ellos nunca lo harían”, ha declarado un portavoz de la casa Targaryen, una familia tradicionalmente vinculada al cuidado de los dragones. Los Targaryen también se han ofrecido voluntarios para acoger a las bestias que sus dueños ya no puedan cuidar. “Nosotros sabremos qué hacer con ellos”, han dicho.