Alfredo Paniagua, madrileño de 36 años y paciente desde hace una década del gabinete psicológico Millenium, tiene el “superyó” en malas condiciones y tendrá que sustituirlo por uno nuevo de fabricación alemana. Al menos es lo que le aconseja el especialista, el doctor Antonio Marcos, que asegura que “ir tirando con un apaño a la larga saldrá más caro”. La operación tiene un coste final superior a diez mil euros.

Este desembolso se suma a los más de veinte mil euros que Paniagua ya lleva invertidos en una terapia que comenzó en 2006, cuando acudió al psicólogo por un problema sentimental. “Vine aquí con todo de fábrica pero ya no me reconozco en nada cuando miro atrás, la consciencia de ahora tiene tres años, me costó 690 euros, y he ido tirando con el ‘superyó’ hasta que el peso de la sociedad me impedía incluso circular por la calle”, explica el paciente.

“Sé que es dinero pero no se puede salir por ahí con el ‘superyó’ en mal estado. Con el ‘ello’ aún, porque no afecta directamente a terceros, pero lo otro es un peligro para los demás. Y lo suyo es que sea original freudiano, sería una temeridad elegir un ‘superyó’ hecho en China, por ejemplo, porque es muy distinto al europeo y bastante peor, la verdad”, argumenta el psicoanalista. “En Argentina los temas de ego son más baratos porque hay excedente, pero a un español no le cabría, son demasiado grandes”, precisa el experto.

De momento, hasta que llegue el ‘superyó’ de Düsseldorf, el terapeuta le ha ofrecido a Paniagua un “superyó” provisional que se limita a “enjuiciar la actividad yoica, pero sin preceptos morales complejos, lo justo para tirar unos días”.