Sólo unas horas después de que Pedro Sánchez anunciara una oposición radical al Partido Popular y su intención de lograr una mayoría frente a Mariano Rajoy, la gestora del PSOE ha forzado al político a dimitir otra vez como secretario general del partido. “Tengo que volver a anunciar mi dimisión como secretario general”, declaró Sánchez a las 21.20 de ayer tras ser desautorizado por su ejecutiva.

“En este momento la única autoridad vuelvo a ser yo”, decía ayer Verónica Pérez, secretaria general del PSOE en Sevilla, frente a la sede central de la calle Ferraz después de que se disolviera otra vez la comisión ejecutiva de Sánchez. Susana Díaz, presidenta de Andalucía, ha agradecido a Sánchez su dimisión y confía en ser elegida secretaria general del PSOE en las segundas primarias que celebrará el partido este año.

“Un PSOE unido es más fuerte que cada uno de sus miembros por separado, como hemos podido comprobar por segunda vez este año”, ha argumentado Díaz, quien asume que Sánchez ha entendido finalmente, y tras esa segunda lección, “que lo razonable es echarse a un lado por el bien de la militancia y del futuro de este país, y si no lo ha entendido se lo volveremos a explicar las veces que haga falta”.

Al despedirse de los medios, Pedro Sánchez ha prometido que volverá a recorrer España con su coche “desde mañana mismo”.