La fiesta del Madrid World Pride 2017 ha superado todas las previsiones del ayuntamiento de la capital, que no contaba con que las personas que aún no han salido del armario también se apuntarían a la celebración colapsando las principales vías de circulación para sumarse en masa al evento.

El barrio de Salamanca y en particular la calle Serrano, una de las más concurridas, amaneció ayer con armarios ocupando toda la calzada, algunos de ellos empotrados, impidiendo la circulación de los coches. En muchos de los muebles se oían gritos de júbilo en el interior y proclamas a favor de la libertad sexual. También en la M-30 hubo caos circulatorio y los coches y las motos tuvieron que sortear los armarios invadiendo la calzada.

En el centro, una estampida de armarios con ruedas recorrió la Gran Via a gran velocidad desde Callao hasta Plaza de España. Algunos armarios envistieron por detrás a decenas de transeúntes, que por fortuna aplaudieron el incidente e incluso provocaron algunos de los choques.

“Hemos querido sacar nuestros armarios a la calle sin miedo, o sólo con un poco de miedo, para animar a todos los homosexuales que aún no han salido del armario a sacar el armario a la calle y gritar a los cuatro vientos que no tenemos nada de qué avergonzarnos y que no hay motivos para el miedo porque estamos dentro del armario y nada malo puede ocurrir”, explicaba uno de los participantes desde el interior del armario, haciendo chocar las perchas al ritmo de una canción de Camela.

Tras horas de fiesta ininterrumpida, algunos de los muebles han aparecido hoy tumbados en las calles de Chueca, empapados en alcohol y con personas desnudas durmiendo encima de ellos. El consistorio se encargará de devolverlos a sus hogares con sus familias mediante el servicio de recogida de muebles.