El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, ha presentado su dimisión este jueves después de que una persona anónima con la que había quedado en un parking le hiciera entrega de un maletín lleno de dinero a cambio de que presentara, efectivamente, su dimisión, algo que muchos exigían desde hacía días, cuando se supo que posee el 25% de una sociedad “offshore” en Panamá.

“Después de que se hayan publicado ciertas informaciones sobre mi persona y de que un hombre en gabardina me haya entregado un maletín lleno de billetes he entendido que mi responsabilidad, como fiscal jefe Anticorrupción, es dimitir”, ha explicado Moix en una rueda de prensa.

Según él mismo ha admitido, no consideraba que su dimisión fuera procedente hasta que una gran suma de dinero le ha hecho cambiar de opinión. “En un cargo tan simbólico y cargado de compromiso como el mío hay que entender los fuertes vínculos que se establecen con las personas anónimas que te pagan para que hagas algo”, ha declarado.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha defendido en cualquier caso a Moix pero ha admitido su dimisión entendiendo que la suma de dinero que le han entregado para convencerle de que dimitiera era mucho mayor a la que él mismo le entregó para convencerle de que aceptara el cargo hace tres meses.