La empresa Philips ha presentado esta mañana su despertador definitivo. Ergonómico, blando y con un aire retro, se trata de un despertador de cien kilos de peso que, situado al otro lado de la cama, emite ronquidos por la mañana forzando al usuario a interrumpir el sueño. Aparte de la función de despertador, el aparato calienta las sábanas en invierno y está pensado para poderlo abrazar.

Como el resto de despertadores modernos, el nuevo Antonio de Philips incluye la opción “posponer”, que se activa chasqueando la lengua varias veces. “El despertador capta ese sonido e interrumpe los ronquidos pero sólo unos minutos”, explica el fabricante. También sirven los golpes secos con el codo y la frase “Antonio, que estás roncando”.

Si los ronquidos no son suficientes, el despertador se da la vuelta con brusquedad robando la manta del usuario, asegurándose de que éste no vuelve a quedarse dormido.

El dispositivo viene equipado de serie con una función relajante que consiste en una burbuja que se hincha y se deshincha al ritmo de los ronquidos y puede incluso emitir un leve silbido.

Aunque el modelo inicial viene con una funda de fábrica a rayas, existen modelos con otros estampados que recuerdan a los pijamas de toda la vida. En los meses más calurosos, se recomienda retirar la funda o cambiarla por el modelo de verano con forma de calzoncillos.