De vez en cuando es necesario mostrar el amor hacia nuestros hijos o sobrinos dejándoles manejar pequeños explosivos. Cuanto más grande es la explosión, más les queremos. Pero, por extraño que parezca, algunos dispositivos pirotécnicos pueden hacerles daño. No os dejéis engañar por nombres tan inocentes como “rompetochos” o “trueno mortal” y seguid estos consejos para evitar contratiempos.

1. Compra petardos en locales autorizados. Los chinos inventaron la pólvora, pero no conviene comprar petardos en bazares orientales, pese a que sean más baratos. Mucho cuidado con comprarlos por Internet. Pero la compra de cohetes vía web es una buena excusa si tu pareja te pilla visitando www.petardas.com.

2. Lee las instrucciones de uso. Muchas veces el propio fabricante te avisa de que no es buena idea aguantar un petardo entre los dientes, o utilizar el ano como base para lanzar un cohete.

3. No lleves artículos pirotécnicos en los bolsillos. Como hay riesgo de que un incendio fortuito pueda dañarnos, lo mejor es dárselos a los abuelos, que ya han vivido suficiente.

4. No reutilices el petardo. Si no se enciende a la primera, no intentes encender un petardo de nuevo. Pero sí puedes revenderlos a mitad de precio a otros niños que no sean tus hijos.

5. No coloques explosivos en botellas o buzones. Existen contenedores de papel (los azules) que ofrecen un espectáculo más vistoso.

6. No tires petardos cerca de elementos de fácil combustión. Los trabajadores de gasolineras son el Grinch de las verbenas y celebraciones. Odian la diversión. Tampoco conviene poner petardos cerca de un comercio de la marca Inditex, pues son muy proclives a la explotación.

7. Ten cuidado con las otras personas. Intenta que tu hijo lleve ropa llamativa, de colores chillones. Así no te confundirás de niño a la hora de lanzarle un petardo a los pies (o a la cara).

8. No acudas a zonas boscosas. A no ser que seas un especulador y quieras recalificar terrenos, los bosques tienen la manía de arder cuando se les expone al fuego.

9. Cierra ventanas y balcones. No quieres morir por un incendio provocado por un cohete. Evidentemente, hay excepciones. En caso de familiar con una suculenta herencia, nadie va a reprocharte que dejes abierta la ventana de su habitación.

10. Cuidado con las bengalas y los explosivos que lancen chispas arcoiris. Si son niños, es mejor que jueguen con petardos explosivos que hagan mucho ruido. Si son niñas, bengalas y fuentes de color.