Diciendo que la cuestión del clima es suficientemente compleja como para deliberar sobre el asunto mirando las llamas de una “buena hoguera de neumáticos”, Donald Trump ha pedido paciencia antes de decidir si es conveniente o no sacar a EEUU del importante acuerdo de París, según han informado fuentes de la Casa Blanca.

“No quiere tomar una mala decisión, de ahí que esté en el jardín, sentado, pensando los pros y contras y mirando el humo, porque se toma este asunto muy en serio y poner un poco de orden en casa quemando cosas y haciendo limpieza le ayuda a concentrarse”, han explicado miembros de su equipo.

Según han informado diversos medios americanos, Trump está mirando las llamas y el humo mientras considera en qué podría perjudicar a Estados Unidos romper los acuerdos climáticos que firmaron 200 países en 2015 y que tienen como objetivo reducir las emisiones. “ES MUY COMPLICADO, TENGO QUE PENSARLO BIEN”, tuiteaba el presidente americano hace unas horas.

“NO SÉ, NO SÉ, QUIERO HACER LO CORRECTO”, habría dicho mirando las lenguas de fuego, que estarán ardiendo durante al menos seis días más, según las fuentes. “ECHA OTRA RUEDA, IVANKA, QUE EL FUEGO ME AYUDA A PENSAR”, ha pedido a su hija, que podría estar asesorándole.

Trump también ha pedido a su chófer que haga derrapes circulares en el jardín de la Casa Blanca porque escuchar el ruido del motor puede ayudarle a despejar la cabeza y valorar todos y cada uno de los detalles en torno al acuerdo de París sobre las emisiones fósiles.

A última hora, Trump ha decidido seguir poniendo orden en el garaje y ha vaciado en el fregadero 56 botes viejos de pintura y disolvente.