El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha salido ileso de la tremenda explosión de un plasma Samsung, desde el cual unos periodistas seguían su comparecencia. Rajoy no se ha percatado del incidente hasta media hora después, cuando ha visto un coche de bomberos en la sede del partido. “Al principio pensé que había sido un disco duro de los que formateamos continuamente”, ha declarado. “Pero cuando me dijeron que había sido el plasma en el que yo estaba dentro, minutos antes, me he dado cuento de lo cerca que he estado de la muerte”, ha añadido.

Aunque miembros de su gabinete han intentado calmarlo explicándole que el hecho de aparecer en un plasma no implica que esté dentro de él, Rajoy ha perdido los nervios. “Lo decís para tranquilizarme”, ha espetado. “No sois vosotros los que estabais ahí dentro”, reiteraba.

Desde que un primo de su mujer le propinara un puñetazo en Pontevedra, el presidente vive en un permanente estado de paranoia, según fuentes de su equipo. A principios de año ordenó destruir todos los mandos a distancia de La Moncloa por miedo a quedarse encerrado en un plasma si alguien cambiaba de canal.

Por su parte, Samsung está investigando las posibles causas de la explosión. Los primeros informes apuntan a que el sistema se habría recalentado al no poder definir el color del tinte de Rajoy.

El resto de partidos en bloque ha mostrado su apoyo al presidente. El más entusiasta ha sido Albert Rivera, que ha ofrecido el respaldo de su partido si quiere denunciar a Samsung “o para cualquier otra cosa”, ha matizado. “Lo que sea. Aquí estaremos”, ha añadido.