Un hombre ha muerto esta mañana en el centro de Madrid después de estornudar sin que luego nadie le dijera “salud”. José M., que estornudó hasta en cuatro ocasiones, según se puede ver en las cámaras de seguridad de un edificio cercano al lugar de los hechos, no recibió asistencia de ninguno de los transeúntes de la zona y acabó desfalleciendo al cabo de unos segundos.

Sus familiares se muestran indignados y claman justicia. “Estamos perdiendo la humanidad, somos peores que los animales”, denuncia la mujer del fallecido. “Esperamos que caiga todo el peso de la ley sobre los maleducados que se quedaron callados, cómplices de la muerte”, añade. Las personas que no dijeron “salud” a la víctima ya han sido identificadas y acusadas de homicidio involuntario.

“Es un pequeño gesto que salva millones de vidas cada día, pero la sociedad actual está perdiendo las buenas costumbres y muchos se quedan en el camino”, lamenta Ricardo Rojas, portavoz de la Dirección General de Protección Ciudadana, quien recuerda que “decir ‘Jesús’ también es efectivo y puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte”.

Las autoridades confirman también la acumulación progresiva de ancianas en los semáforos de las grandes ciudades españolas: “Nadie las ayuda a cruzar, se van acumulando en las aceras y cada vez más peatones deben sortearlas cada día para poder pasar”, denuncian los agentes de movilidad.