Asegurando que los horarios del “after” y los de la formación política son compatibles y que tan sólo se solapan unas horas por la mañana, Ciudadanos ha conseguido hoy que su sede oficial tenga también licencia de “after-hours” y pub-discoteca.

La formación naranja servirá bebidas alcohólicas y pondrá música “chill out” desde las cuatro hasta las diez de la mañana, momento en el que se encenderán las luces y se iniciará la actividad política habitual del partido. Los clientes que se nieguen a marcharse tendrán la opción de afiliarse.

Del mismo modo, en el periodo nocturno, el local cambiará de nombre y pasará a llamarse Club Citizen’s, y ofrecerá espectáculos de luces láser. El despacho de Recursos Humanos hará las veces de guardarropía, y el de Albert Rivera será un privé con jacuzzi y cristales tintados.

La noticia la daba el portavoz de la formación naranja en el Congreso, Juan Carlos Girauta. “Muchos partidos se llenan la boca con lo de la fiesta de la democracia”, ha explicado. “Pues bien: ahora van a flipar”, ha concluido, dando paso a una explosión de confeti y a una coreografía de gogós en bikini que, al ritmo de música techno, han formado la frase “Apoyo al PP” con sus cuerpos.

Los vecinos ya se habían quejado del ruido cuando el edificio era sólo una sede política. Describen que era normal oír gritos, ruido de vasos rotos e incluso algún disparo. Consideran, por tanto, incomprensible que el Ayuntamiento de Madrid haya concedido la licencia de after a la sede de la capital. “Esto ha sido culpa de Carmena, fijo”, se queja una señora. “Así que votaré a Ciudadanos para que la echen”, ha concluido.