Un grupo de científicos de la Universidad de Yale ha revolucionado la industria alimentaria al crear una verdura que no es sana. Se trata de la culminación de muchos años de trabajo y el merecido premio a la constancia de unos científicos que se han esforzado al máximo por acercar la verdura a los consumidores haciéndola más peligrosa y por lo tanto más atractiva.

“El color y el sabor es el mismo, la única diferencia es que ahora su ingesta es realmente fatal para la salud a largo plazo, lo que la hace mucho más interesante para el consumidor”, explica John Anderson, responsable del experimento. “Ha costado fabricar unas acelgas que engorden y provoquen cáncer de estómago, pero lo hemos conseguido”, celebra orgulloso.

Se prevé que el consumo de verdura aumente un 600% ahora que su consumo es seriamente perjudicial. “Admitámoslo: que las cosas sean sanas da bajón, disfrutamos más comiendo algo que sabemos que no es del todo bueno para nosotros”, argumenta el experto.

Franquicias como McDonald’s o Burger King ya han mostrado interés por este nuevo producto. “Mucha gente quería tomar verdura pero su composición saludable les echaba para atrás”, confirman desde Burger King. “Ahora se trata de que los niños entiendan que esta nueva verdura no es buena y que es mejor que sigan tomando la de siempre. Esta será la clave para que la nueva verdura triunfe en el mercado”, añaden.

“Lo que no engorda no me mata”, confirma un cliente habitual de estos establecimientos de comida rápida. Cree que habrá que hacer una buena labor de comunicación para convencer a clientes como él de que la verdura ya no es “esa cosa tan sana que da tanta rabia a los que queremos adelgazar años de vida con cada bocado”.