La Sección Segunda de la Sala Penal de la Audiencia Nacional cita a todos los españoles que confiaron en el Partido Popular para que declaren como testigos el próximo 26 de julio a las 9.30 en el juicio del caso Gürtel. Los 7.906.185 ciudadanos que confiaron en Rajoy para liderar España deberán comparecer físicamente en la sede de San Fernando de Henares. El auto cuenta con el voto particular del presidente del tribunal, Ángel Hurtado, para quien la declaración debía realizarse por videoconferencia. La decisión es firme y no cabe recurrirla.

Los votantes del PP no comparecerán a través de su representante en el Gobierno, Mariano Rajoy, “sino como ciudadanos españoles, en un acto ciudadano que se enmarca en la legalidad democrática y el Estado de Derecho”, según los dos magistrados que forman la mayoría, Julio de Diego y José Ricardo de Prada.

El sector mayoritario del tribunal no ve “consistentes” las razones esgrimidas por los votantes del PP para testificar por videoconferencia, como solicitaron. En primer lugar, señalan, el tribunal “no acierta a entender” por qué casi ocho millones personas sostienen que su traslado a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares supondría un gran despliegue de recursos públicos, cuando la sede “está en la vía pública y accesible para cualquier ciudadano”.

En segundo lugar, los jueces descartan las razones de seguridad. “La seguridad de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando cuenta con mayores garantías de seguridad que las que pueden ofrecer otros edificios, y siendo más de siete millones de personas es difícil que se produzca ningún altercado porque habría demasiada gente contra la que atentar“, añaden.

La intensa actividad de los españoles que facilitaron el gobierno popular queda fuera de duda para el tribunal, pero “no es óbice para su comparecencia, ni está justificada una declaración vía videoconferencia como solicitaron todos ellos”.

Se trata de la primera vez que los votantes del presidente del Gobierno en ejercicio acuden a declarar en bloque como testigos ante un tribunal de justicia.

Mariano Rajoy lleva encerrado toda la mañana en su despacho enviando a sus votantes el mensaje “sé fuerte, nada es fácil pero hacemos lo que podemos” y que ya ha sido recibido por casi dos millones de ciudadanos.