La asociación de bebés ha emitido un comunicado esta mañana pidiendo enchufes con agujeros más anchos, así como otras medidas que hagan el hogar “menos seguro pero más divertido”. Los bebés lamentan que, debido a su “adecuada alimentación”, sus dedos son demasiado gruesos “para experimentar el efecto de la corriente alterna”, según ha asegurado entre lloriqueos Juan Brea, un bebé senior de 20 meses y portavoz de la asociación.

Los bebés solicitan también la retirada completa de los seguros de puerta, “especialmente el del armario de la limpieza”, y exigen la adaptación de las botellas de lejía a una estética más adecuada a sus gustos “con colores y motivos de la película Frozen”.

“Lo mejor sería que se parecieran a nuestros biberones”, concluyen los bebés.

Los bebés abogan también por aumentar el tiempo entre cambio de pañales para sentir “sin paliativos” lo dura que es realmente su situación. El colectivo tiene la firme intención de vomitar la papilla si no se adaptan los hogares españoles a sus requerimientos.