Un gordo español ha recurrido a un vientre de alquiler en un centro de California porque ya no le cabía nada más en el suyo. Julián Bolena, de 47 años, cumplió esta mañana su sueño de poder seguir ingiriendo grandes cantidades de comida tras varios meses pasando hambre debido a que su estómago se encontraba completamente lleno. “No me cabía nada más. La comida se me quedaba en la garganta y no bajaba”, afirma.

El hombre tuvo que viajar a Estados Unidos para poder someterse a esta innovadora técnica, ya que la alimentación asistida no está permitida en España. “Es una intervención muy sencilla, simplemente conectan tu esófago al vientre de alquiler y después lo que tú comes lo digiere la otra persona”, explica. Julián, que se costeó el tratamiento con todo lo que ahorró en comida mientras estaba lleno, ya ha engordado 20 kilos a su vientre de alquiler. “Llevaba mucho tiempo esperando este momento”, reconoce emocionado.

Julián entiende que haya gente en España a la que este procedimiento le resulte chocante. “En Estados Unidos hay muchísimos gordos, nos llevan años de ventaja en materia de obesidad”, reconoce. Y es que cada vez más personas obesas recurren a la ingestión subrogada en el país norteamericano. “Yo no podía comer más y recurrí a otra persona para hacerlo, eso no significa que quiera menos a esas calorías y que no las sienta tan mías como las demás”, sentencia.

Lamentablemente, no todas las personas con sobrepeso pueden permitirse un tratamiento de un coste tan elevado. Por ello, hay muchas personas obesas que se tienen que conformar con adoptar a niños obesos para disfrutar de la ingesta excesiva a través de ellos. “No es lo mismo que si comieras tú, pero ver que alguien de tu sangre se pone gordo como tú es también motivo de alegría”, asegura el padre de un gordo adoptivo.