Alegando que quiere vivir la vida y que es “demasiado joven” como para atarse a la apretada agenda de la casa real inglesa, el duque Felipe de Edimburgo, marido de Isabel II, reina de Inglaterra, “ha decidido que no participará en más actos públicos” a partir de otoño de este año, según ha anunciado esta mañana el palacio de Buckingham (la residencia real en Londres) en un comunicado.

El comunicado también confirma que el marido de Isabel II ha planeado un interrail por toda Europa para el verano que viene, así como la grabación de un cortometraje.

“Necesito volverme un poco loco, al menos durante unos años”, ha dicho Felipe de Edimburgo, que el mes que viene cumple 96 años.

Felipe de Edimburgo planea buscar alojamiento en otras casas reales durante estancias cortas e ir “de aquí para allá durante algún tiempo, vivir experiencias” antes de asentarse definitivamente en el palacio de Buckingham. En esta decisión, el duque “tiene todo el apoyo de la reina”, explica la nota difundida a través de Twitter con el mensaje de “un anuncio sobre el Duque de Edimburgo”. Isabel II entiende que su marido “está en una edad complicada, cercana a la típica crisis de madurez de los cien años, en la que se busca vivir al máximo”.

La noticia, hecha pública pasadas las 11.00 hora peninsular española, pone fin a horas de especulaciones e incertidumbre después de que un diario británico difundiera que todo el personal al servicio de la reina había sido convocado a una reunión de urgencia en Buckingham y de la que se temía que se anunciara una posible boda de Isabel II con Alfonso Díez, viudo de la duquesa de Alba.