Egipto volverá a usar esclavos en las labores de restauración de las pirámides que se llevarán a cabo este año. El gobierno del país africano quiere mantener la esencia de estas maravillas del mundo empleando el mismo tipo de mano de obra que se empleó en su construcción original, alegando que “para recuperar el aspecto original de los monumentos hay que reproducir el método original de construcción”.

Por esclavos, obviamente, se entiende “alumnos de Bellas Artes en prácticas”, que según el presidente Abdelfatah Al-Sisi “tienen por delante el privilegio de poder trabajar en uno de los mejores vestigios de la Humanidad”. El mandatario egipcio ha recalcado que “los esclavos adquirirán prestigio y, gracias a su experiencia en las pirámides, podrán optar a trabajar en cualquier monumento del mundo”.

Según los historiadores, la gran mayoría de los esclavos que levantaron las pirámides soportando latigazos y jornadas de más de 16 horas, años después pudieron construir sus propias pirámides gracias a los conocimientos acumulados. “Ahora a la gente le podrá molestar, pero en cuanto pase el tiempo suficiente se olvidarán de los esclavos y simplemente apreciarán el buen trabajo realizado”, sentencia Al-Sisi.

Siguiendo con las labores de restauración de sus principales monumentos, el gobierno egipcio también ha decidido quemar la Biblioteca Alexandrina, inaugurada en el año 2002, con el objetivo de recuperar el misticismo que tenía la Gran Biblioteca de Alejandría original.