Despertarse por los ruidos de un intruso en tu casa o ver cómo alguien manipula la manija de tu puerta desde el exterior puede resultar demasiado abrumador para cualquiera. Sin embargo, por atemorizante que te parezca encontrarte en esta situación, hay algunas cosas que debes hacer si quieres mantenerte con vida y alejar al intruso de tu casa.

Cierra los ojos: si tú no lo ves a él, él no te verá a ti. Si además de cerrar los ojos, acompañas el gesto tapándote los oídos con las manos, dejarás al intruso sin capacidad de reacción y no le quedará otra alternativa que marcharse derrotado.

Coge una cuchara de madera y acércate al foco del peligro preguntando si hay alguien ahí. Baja las escaleras lentamente mientras preguntas si hay alguien ahí. Si el intruso te oye se verá obligado a contestar. Dirígete a ese sótano que te da tanto miedo sin encender ninguna luz de la casa. Si el intruso no ha respondido lo normal es que esté allí, robando la bicicleta estática que nunca utilizaste.

Acaricia el aire y tira galletitas al suelo para que parezca que tienes un perro. “Tranquilo, bestia, tranquilo”, grita mientras agarras una correa imaginaria. El intruso entenderá que, más que un perro invisible, la amenaza real es el loco de su dueño, arrepintiéndose para siempre de haber cometido el error de meterse en tu casa.

Hazte un selfie con el intruso para que la policía pueda encontrarlo antes. Memorizar los detalles en un momento de tensión es difícil, lo mejor es hacerte con pruebas fehacientes que ayuden a la policía a localizar al intruso cuanto antes. Pídele que pose contigo en un selfie: si nació después de 1980 será incapaz de negarse. Después etiquétalo en Instagram y el próximo sitio en el que entre será la cárcel.

Sal de la ducha y camina sensualmente hasta que el intruso se vaya. Un intruso siempre va a entrar en tu casa mientras te duchas después de haber tenido un mal día en el trabajo. Probablemente te sientas observada mientras te duchas apoyando la cabeza en la pared mientras el agua resbala por tu cara. Es importante que te tapes los pechos al salir de la ducha y caminar sensualmente: aunque el intruso no esté mirando podría haber niños haciéndolo.

Cierra la puerta con el intruso dentro y pídele que te ayude con los gastos. Seamos honestos, el precio que pides por alquilar la habitación que tienes libre está totalmente fuera de mercado. Aprovecha la visita de un ladrón para encerrarlo en tu casa y obligarle a contribuir con los gastos. Ambos tendréis cien años de perdón.

Échale la bronca por llegar tarde. Una buena bronca siempre desvía la atención. Grítale que se busque un trabajo. Dile que estás harta de aguantar a su madre. Aprovecha para sacar de dentro todas esas cosas que te gustaría decir a tu pareja pero que luego siempre te callas. El intruso se irá corriendo al ver que no tiene argumentos válidos para rebatirte en la discusión.

Entra en Internet y averigua si las Doctrinas Castle se aplican en tu estado. Pídele cinco minutos al intruso para encender tu ordenador y leer las leyes españolas sobre allanamiento de morada. Si no tienes tiempo piensa que en la mayoría de los casos la ley te protegerá si le disparas a un intruso. Quizás el intruso todavía no haya entrado en tu casa, quizá no tenga intención de hacerlo, pero lo mejor es que te adelantes y le dispares antes de que sea demasiado tarde.

Utiliza tu móvil para hacer un Facebook Live. Perderás todas tus posesiones pero ganarás visibilidad en redes sociales. Tus amigos y familiares podrán enviar ‘likes’ y corazones mientras el ladrón desvalija tu casa. Con un poco de suerte el vídeo se hará viral, tú te convertirás en ‘influencer’ y la próxima vez que te entren a robar lo harán en una casa mucho más grande.

Asegúrate de que estás en tu casa y de que el intruso no eres tú. Si te extraña el color de las cortinas, si no recuerdas haber tenido dos hijos y si una familia aterrorizada te grita que por favor no les hagas daño, es probable que hayas entrado en una casa que no es la tuya por error. Lo mejor es que compartas con ellos esta lista y así sepan cómo gestionar la situación.