Espanyol 0-1 Valencia
Hay que ir al fútbol como el que va a cenar con unos amigos. Dispuesto a dejarse llevar por un Rioja y preparado para sacar el machete en cualquier momento. El machete es la polla (una metáfora de mierda, como todas las metáforas por otro lado) y cualquier momento es en realidad el momento en que aparecen un buen par de tetas. En el partido entre el Espanyol y el Valencia hubo pocas tetas. Y pocos cojones también.

Las Palmas 1-4 Barcelona
Hay que ser muy valiente para plantar cara al Barça. O muy hombre. Pérez-Reverte es ambas cosas. Porque tiene un par de pelotas. Pero por desgracia para Las Palmas, Pérez-Reverte no jugaba en el equipo canario. Y una vez más, Messi decidió coger el toro por los cuernos. Porque era un toro. Si hubiera sido una vaca sólo la habría podido coger por las tetas para ordeñarla. Y eso, en este país de paniaguados, está al alcance de unos pocos: Messi, Pérez-Reverte y sus amigos y pocos más.

Betis 1-1 Atlético
Ni Cristianos Ronaldos ni pollas: para triunfar en el fútbol hay que bragarse en defensa, el centro del campo y en la delantera. Y eso es lo que hace el Atlético de Madrid: por algo llaman a Simeone el Pérez-Reverte del fútbol. Porque no se queda mirando al pasado de este país de perdedores. Y, sobre todo, porque tiene un par de pelotas.

Alavés 3-1 Celta
Hay cosas que sólo puede hacer un hombre. Una es comerse un kilo de pistachos (dicen que los pistachos engordan la polla). La otra es cascarle tres goles al Celta. En realidad hay muchas otras cosas que sólo puede hacer un hombre, siempre que ese hombre sea Pérez-Reverte y tenga dos pelotas.

Athletic 1-1 Leganés
Dicen que un vasco es un español que en lugar de huevos tiene dos piedras colgando del escroto. Por eso no vale de nada darle una patada en los cojones a los de Bilbao. Ni pestañean. Eso intentó hacer ayer el Leganés, que gracias al empate mantiene la permanencia. Pero la patada en los huevos dejó a los de Bilbao como estaban. Imperturbables. Perezrevertianos.

Real Sociedad 2-2 Málaga
Real Sociedad y Málaga empataron a dos. Con un par de pelotas. Algunas dirán que un buen par de peras por aquello de que tiran más dos tetas que dos carretas. No lo discuto. Pero hay ciertos hombres que podrían atarse un tractor a las pelotas y tirar de él. Sin problema. Como siempre, depende de las pelotas. Y los testículos de Pérez-Reverte son como dos bueyes: poderosos, indestructibles, obstinados, legendarios.

Eibar 0-1 Sporting
De nada le sirvió ganar el partido: el Sporting se va a segunda. Sin remedio. Sin solución. Imágenes lamentables las que vimos ayer de jugadores del Sporting llorando sobre el terreno de juego. A una cárcel turca habría que mandarles, a ver si allí se atreven a llorar. Seguirían en segunda, pero al menos aprenderían a ser hombres. Sólo las mujeres tienen permiso para llorar, siempre y cuando no gimoteen mientras te practican una felación, porque entonces te mojan los huevos con sus lágrimas. Y eso sí que no.

Villarreal 0-0 Deportivo
Cero a cero. Desde la distancia, en el marcador parecían dos tetas. Pero no eran unas tetas de las de hacerse una paja. Estas tetas no ponen: están huecas, les falta sustancia. Porque, no nos engañemos, los goles son las tetas del fútbol. Un buen gol y se te pone morcillona. Dos goles y la erección es salvaje. Tres goles y no la araña un gato. Cuatro goles y eres académico de la Lengua.

Real Madrid 4-1 Sevilla
Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE. Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE. Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE. Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE. Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE. Arturo Pérez-Reverte es académico de la RAE.