“Entrarás con prisa y saldrás con una sonrisa”. Así presentaba esta mañana la compañía de transporte privado Cabify su nuevo servicio de trayectos con final feliz. El lanzamiento de esta nueva modalidad de viaje coincide con la huelga del sector del taxi y constituye, por lo tanto, una dura respuesta a este gremio en pie de guerra.

“Soy taxista desde hace más de quince años y nunca le he negado una paja a ningún cliente. ¿Ahora vienen estas nuevas empresas a enseñarnos cómo hay que hacer las cosas?”, protesta David F., taxista madrileño muy crítico con los nuevos competidores. La perspectiva de los usuarios es, sin embargo, muy distinta. “Estás estresado porque llegas tarde a una reunión, te sientas en el coche, bebes tu botellita de agua y, a cinco minutos de llegar al destino, con la intimidad de los cristales tintados, el chófer te hace una gayola. Sales del coche relajado y dispuesto a comerte el mundo”, comenta Ernesto, un cliente satisfecho de Cabify. “Tienen el detallito de colocar toallitas húmedas en la guantera, la verdad es que piensan en todo”, añade.

En general, los pasajeros coinciden en que el servicio de transporte privado cuida más el detalle: “Tú prueba a pedirle a un taxista que te haga una paja, a ver qué pasa”, declara otro usuario de Cabify, que lamenta la poca oferta de coches disponibles. La empresa confirma esto último y admite que “la demanda de trayectos con final feliz ha superado todas nuestras previsiones y estamos saturados. Está claro que cubrimos una necesidad del mercado para la que no había oferta”, comenta Juanjo Robledo, portavoz en España de la compañía.

En su afán por informatizar todo el servicio, la empresa incorpora en los coches un navegador especial que da al conductor todas las indicaciones necesarias para que la experiencia sea perfecta. “La voz le va diciendo que gire a la izquierda, que modere la velocidad, que acelere… él sólo tiene que seguir las instrucciones y tú dejarte llevar”, confirma el usuario Ricardo L., visiblemente relajado y fumando “el cigarrillo de después”.

Por el momento, la aplicación permite reservar finales felices en coche estándar (Lite), eléctrico, Executive y, de momento, aún no está disponible en motocicletas por motivos de seguridad.