La Real Federación Española de Fútbol ha emitido un comunicado hace unas horas advirtiendo de la costumbre por parte de algunos jugadores de acudir con el datáfono cada vez que el árbitro les muestra una tarjeta. La entidad se ha visto obligada a actuar cuando ayer por la tarde, durante un encuentro entre el CD Abes y el Gabia CF, se cargaron 55 euros a la cuenta del colegiado por mostrar una tarjeta roja a uno de los jugadores granadinos, equipado con un datáfono del Banco de Santander.

Esta práctica, que no contempla el reglamento, es utilizada por los futbolistas para disuadir a los colegiados de mostrar tarjetas y, según la Federación, “constituye juego sucio y debe ser penalizada”.

El problema es, según reconoce el Comité Técnico de Árbitros, que “no sabemos de dónde sacan los datáfonos y en algunos casos, si el importe es menor de 20 euros, realizan el cargo directamente y sin que tengamos que meter el PIN”.