Defendiendo el cine de formato tradicional grabado “con cuatro duros y con putas y maricones”, Pedro Almodóvar ha criticado la decisión de Cannes de admitir en el certamen a las películas de las plataformas de video on demand como Netflix, cuyos directores cuentan con actores profesionales “y no con drogadictos de la calle, como se ha hecho siempre”.

La Federación de Cines Franceses tildó de “traicionera” la selección de Cannes e instó al comité a anular las dos candidaturas de Netflix, recordando que el cine francés siempre se ha centrado en películas producidas “por bohemios que fuman y escriben sus guiones en habitaciones de hotel mientras tosen y escupen sangre”.

“Sería una enorme paradoja que la Palma de Oro o una película que reciba cualquier otro premio no se pudiera ver en un cine de un barrio peligroso con jeringuillas en los asientos”, dijo Pedro Almodóvar en la primera rueda de prensa del festival. “Ahora la gente quiere ver el cine en su casa pero el cine de verdad hay que verlo en salas de cine donde se vende heroína y se folla”, agregó.

“Los cineastas de ahora ya no se infectan de enfermedades venéreas ni nada, todo es tecnología”, sentenció Almodóvar, instando a sus colegas directores a trabajar de la manera más tradicional posible.