Llega el buen tiempo, y con él, las infidelidades. Los expertos aconsejan adelantarte a tu divorcio y poner ahora vuestro piso a la venta. Si se hace de forma escalonada, todos podréis conseguir un buen precio por vuestro nidito de amor (de momento). Te ofrecemos una serie de consejos para que este proceso sea más fácil.

1. Domina el arte del eufemismo. No digas “los vecinos son ruidosos”. Di “el barrio tiene mucha vitalidad”. No digas “hay una plaga de cucarachas”. Di que es un piso “ecofriendly”. No digas que la vivienda “está construida sobre un antiguo cementerio indio”. Di “Ideal si te gustó Pocahontas”.

2. El truco de la pareja interesada. Es un clásico pero todavía funciona: meter prisa al posible comprador diciendo que “hay una pareja interesada”. Te recomendamos un truco para multiplicar sus efectos. Entra en el Facebook de los posibles compradores y busca el álbum de fotos “Cena de EGB”. A continuación, localiza al hombre y la mujer que mejor hayan envejecido (el menos calvo, la más delgada…). Haz un fotomontaje de ambos paseando por la playa y enseña el resultado a los posibles compradores. El odio hacia esas personas hará que se queden con tu piso.

3. Infla el precio para rebajarlo después. Si le dices al posible comprador que el piso cuesta 12.000 millones de trillones de euros, pero que por ser ellos se lo dejas en 100 euros, apreciarán la rebaja.

4. Vende exclusividad. Diles que este piso de 50 metros cuadrados lo usaba Messi cuando tenía entreno temprano, o que era el nido de amor de “cierto monarca emérito” y Bárbara Rey.

5. Utiliza las redes sociales y llega al corazón de los interesados. Crea un perfil de Facebook de tu piso y pide amistad a los posibles compradores. Coge un vídeo tipo “este perrito necesita urgentemente un dueño” y sustituye “perrito” por “piso”. Después, debes superponer fotos de la vivienda encima del animal (tranquilo, si a estas alturas nadie lo ha adoptado, seguramente ya no lo harán).

6. Usa la fuerza. No en el sentido que proponía el Maestro Yoda, sino en el que proponía el Maestro John Cobra: amenaza un poquito al comprador con partirle un poco las piernas.

7. Añade extras. Sé generoso con los interesados en comprar y ofréceles algo que no se esperan. Por ejemplo, el clásico truco de la caja misteriosa. En el momento en que estén valorando si adquieren la vivienda, saca una caja con interrogantes dibujados y diles que en el precio va incluida la caja. No se podrán resistir a la curiosidad.

8. Estudia la competencia. No olvides visitar otros pisos en venta en tu zona. Cuanta menos oferta haya en la zona, más posibilidades de vender tu piso. Busca, compara y, si encuentras algo mejor… quémalo.

9. Deja presentable tu piso. Retira aquellas cosas que pueden espantar a las visitas: ceniceros con colillas, cruces gamadas, cadáveres… Ya sabes.

10. Sé el perfecto anfitrión. Recibe a las visitas con un tentempié. Hay pequeños trucos que, de alguna manera, influyen en la decisión final. Un buen consejo es iluminar bien todas las estancias, u ofrecer croquetas caseras rellenas de burundanga.