Espanyol 2 – Betis 1

Hay duelos a los que les sobran minutos, un largo tiempo de juego en el que no pasa absolutamente nada. Pero nada. Como ayer entre el Espanyol y el Betis. No pasó nada. El encuentro duró 90 minutos pero podría haber durado 0 minutos y el resultado hubiera sido el mismo: separación de bienes y dos goles en contra del equipo verdiblanco.

Y una vez finalizado el encuentro, lo único que pueden hacer los jugadores es no buscar culpables: se intercambiaron las camisetas. “Esta es mía, esta es tuya, esta la compramos en aquel mercadillo de Torredembarra, ¿te acuerdas?”. El momento más duro fue la despedida, como siempre.

Gloria a la bota izquierda del 9 para sellar una remontada que no quiere despojar al Espanyol de sus sueños de Europa. El Espanyol siempre tuvo sueños de viajar.

Como tú, tú siempre quisiste viajar y yo prefería quedarme en casa. Yo sólo te necesitaba a ti para encontrarme bien. A ti siempre te faltó algo más. ¿Has salido ya ahora que ya no estoy yo para frenarte? Espero que sí, de verdad.

Villareal 2 – Eibar 3

Dos malas decisiones arbitrales condenan al equipo de Escribá ante el intenso conjunto armero. Kike García fue el héroe eibarrés con la jugada del penalti y autor del segundo gol del Eibar que se postula candidato a las plazas europeas y frena a un Villarreal herido tras dos derrotas consecutivas. Pese a todo… tú nunca creíste en Kike García. ¿Verdad, Abigail? Bueno, pues hay gente que sí cree en Kike García: el árbitro, la afición, el míster… Todos creen en Kike García menos tú. ¿Cómo te sientes ahora? A mí me va bien.

Osasuna 1 – Athletic 2

Lleva Osasuna bastantes jornadas haciendo el hatillo para marcharse, envuelto en un descontrol deportivo, institucional y judicial que le impide mirar al futuro y mucho menos analizar el presente. Como tú y yo, Abigail. Ganó el Athletic, que siempre ha sido un equipo muy mío, pero miré el partido sin ganas, la verdad. Te eché de menos durante todo el encuentro. Ganó el Athletic y me supo a ceniza y a lágrimas, me supo a tarde de domingo, me supo a pizza Tarradellas para uno.

Real Sociedad 1 – Leganés 1

Partido dinámico en Anoeta entre dos equipos que se repartieron el protagonismo. Real Sociedad y Leganés empataron uno de esos partidos en los que nadie sabe muy bien por qué sólo se lleva la mitad del botín hasta que se pone en la piel del contrario. Y se fueron tan contentos al vestuario. En cambio tú y yo, Abigail, nunca nos pusimos en la piel del contrario. Creo que eso, a la larga, acabó con nosotros.

Málaga 0 – Atlético 2

Perdió el Málaga como perdimos nosotros el amor, Abigail.

Sevilla 0 – Sporting 0

Un partido de mierda, sin ocasiones de gol. Seco y yermo como las conversaciones de nuestros últimos años. ¿Cuándo fue la última vez que nos hicimos reír el uno al otro?

Real Madrid 3 – Alavés 0

Benzema tuvo otro de esos días para despejar malas caras en la grada, remató con soltura y marcó cuando hubo de marcar. El jugador sabe cuándo debe dejar de tensar una relación y poner de su parte para renovar el interés. No todos sabemos actuar igual. Zidane apostó por el 4-4-2 para evitar señales de deterioro. No todos sabemos actuar igual. A algunos el deterioro se nos estampa en la nariz un sábado por la mañana, a medio desayuno, sin saber de dónde vienen las hostias. ¿Dónde quedó el espíritu de Juanito? ¿Dónde quedó nuestra ilusión, Abigail? El Alavés jugó fatal y merece todo lo que le pase, no supo defender ni al principio ni al final. El desenlace no sorprendió a nadie, ni siquiera a los amigos del Alavés, que parece que se hayan alegrado de su derrota.

El Alavés se quedará solo para siempre y no encontrará a nadie jamás.

Triste y solo para siempre.

Valencia 3 – Deportivo 0

Yo… no sé. No sé.

Granada 1 – Barcelona 4
Ni Messi ni Neymar. Los partidos más ásperos, aquellos en que las estrellas pasan de puntillas, son cosa de Luis Suárez. No hay un delantero más fiable que el charrúa, igual de protagonista en las jornadas solemnes que en las difíciles de jugar, como por ejemplo la del Nuevo Los Cármenes. El Barça empezó el partido con un resbalón de Neymar y una montonera en el balcón del área de Ter Stegen y luego no sé cómo siguió porque yo miraba a los jugadores y no veía a Messi o a Neymar, te veía a ti, Abigail. Veía tu cara llorando y escupiendo recuerdos con furia. Veía la portería y por encima de las vuvuzelas y los cánticos sólo podía escuchar tu último portazo. El tiempo añadido al marcador que nosotros nunca nos dimos. Tú siempre quisiste ir a Granada. Pues bien, el Granada perdió frente a un Barcelona pletórico.

Abigail 10 – Kike 0

Goleada. Kike jugó fatal.