Movistar ha descubierto hoy con horror los cadáveres de 35 abonados a los que tenía en espera en su servicio de atención al cliente. La compañía de telecomunicaciones española los encontró después de que una de las teleoperadoras alertara a sus superiores de un mal olor que parecía provenir del otro lado de la línea.

“Las llamadas al servicio de Atención al Cliente pueden alargarse bastante”, avisan desde la compañía. Durante las esperas, muchos abonados empiezan a sentirse indispuestos por culpa de la deshidratación pero no pueden avisar a los servicios de emergencia porque para ello tendrían que colgar al 1004.

Se calcula que el siete por ciento de la población española se encuentra ahora mismo en espera. “Lo sentimos, todos nuestros agentes están ocupados en estos momentos”, argumentan desde la filial de Telefónica.

Los cadáveres de los abonados encontrados presentaban síntomas de haber estado pidiendo socorro, pero la grabación que les atendía los remitió a otra extensión, en la que se fueron apagando lentamente. “Murieron felices, tarareando el hilo musical”, apuntan desde la empresa.

Movistar ya ha anunciado que hará una ouija con los clientes fallecidos para que éstos puedan hacer una valoración del servicio.