Advirtiendo de que los españoles olvidarán para siempre cómo se habla, un equipo de lingüistas de la Universidad de Bilbao ha informado esta mañana de que, según sus cálculos, para 2030 el uso de mensajes escritos en los laterales de los autobuses habrá sustituido para siempre al lenguaje oral tradicional que consiste en mover la boca y pronunciar palabras.

“Tras este primer período de diálogo primitivo en el que hemos visto a diversas organizaciones difundir sus ideas mediante autobuses, poco a poco se irá abrazando este método comunicativo hasta el punto de que los españoles olvidarán el uso de la palabra hablada”, ha informado el jefe de la investigación. En diez años, las cuerdas vocales de los españoles estarán completamente atrofiadas y el diálogo sólo será posible mediante la contratación de campañas publicitarias en grandes vehículos que permitan pedir la cuenta al camarero o declarar su amor.

“Con el tiempo, los mensajes irán ganando complejidad y será posible construir sintagmas largos con frases subordinadas en autobuses de varios pisos”, ha explicado el lingüista. Por ahora, según dicen, los autobuses parecen un sistema comunicativo tosco, pero no se descarta que llegue a sofisticarse hasta el punto de que diversos autobuses rimen entre sí y nazcan las primeras formas de poesía.

Los lingüistas no saben si el lenguaje evolucionará hasta el punto de que cada español disponga de un autobús propio o haya una red de autobuses-sintagma con significados cerrados que los españoles tengan que señalar con el dedo para construir enunciados.

El equipo investigador también ha informado de que, antes de que termine el año, las oraciones que no empiecen por el sintagma “pues yo creo que” serán incomprensibles para el hablante español medio.