La organización ultracatólica Hazte Oír celebra un año más la Semana Santa y esta vez lo hace por todo lo alto con su procesión del autobús, que es llevado en volandas por los feligreses recorriendo todo el territorio español y propagando sus mensajes tránsfobos. “La fe mueve montañas y en este caso son más de once toneladas de peso, sin contar la directiva de Hazte Oír, que viaja dentro”, explica uno de los fieles que acarrea el vehículo sobre su espalda.

El autobús, efectivamente, es levantado por los esforzados miembros y simpatizantes de la entidad, más de doscientos cincuenta, engalanado con un magnífico exorno floral. La procesión ha empezado esta mañana en Sevilla, recorriendo lentamente y con paciencia las calles Temprado, Santander, Tomás de Ibarra, Arco del Postigo, Arfe, Rodo y Dos de Mayo, pasando por el Real de la Carretería, la Hermandad de la Santa Caridad y la Hermandad de la Pura y Limpia del Postigo.

Según el portavoz de la plataforma, José Antonio Arribas Peña, que viaja en el asiento del conductor, no sólo la feligresía se ha volcado en el paso sino también multitud de espontáneos que se han unido a los gritos de “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva”. El vehículo ha ido dejando un reguero de aceite que ha ayudado a los costaleros “lubricando sus sudados cuerpos y evitando la formación de llagas por la rozadura de los neumáticos y la carrocería”, en palabras del portavoz.

La procesión del autobús, que se dirige en estos momentos a Madrid, ha provocado grandes retenciones en su incorporación en la A-5, agravadas por los desmayos de varios costaleros, pero sigue su trayecto a buen ritmo y se espera que los agentes de Tráfico no paren la procesión para someterla a un control de alcoholemia, ya que esto obligaría a retrasar la llegada varios días.