El peruano Edgar Antonio Mendoza, más conocido como “El Amonestador”, ha sido ingresado esta mañana en el Hospital de Orlando tras sufrir graves contusiones y un severo traumatismo craneal durante un combate de Wrestling. Este profesional de la lucha libre, que no ha ganado un solo combate en sus diez años de carrera, era el único luchador al que se pegaba de verdad en un espectáculo en el que los golpes suelen ser fingidos y teatralizados.

“Nos gusta el show pero de vez en cuando echamos de menos las hostias de verdad. El Amonestador siempre estaba allí para recibir”, explica Brock Lesnar, conocido luchador profesional. Tanto Lesnar como el resto de compañeros de Mendoza lamentan lo ocurrido y admiten que nadie nunca se atrevió a contarle al peruano la verdad sobre el Wrestling. “Estaba siempre tan motivado que nos daba pena defraudarle. Y después de diez años dándole de verdad, cualquiera se lo dice”, declara Lesnar.

El pacto tácito entre los compañeros de “El Amonestador” era “darle de hostias pero hasta cierto punto”, comenta Brock Lesnar, “sin romperlo del todo”. Por eso el gremio ha reprendido al agresor, Rick “El incontenible”, por no haberse contenido en la pelea que ha acabado con Mendoza en el hospital.

Aunque no se teme por la vida del agredido, decenas de luchadores se han personado esta mañana en el centro hospitalario para apoyar a su compañero, y algunos de ellos han derramado lágrimas y se han derrumbado en un espectáculo de fingida tristeza.