La fantasía sexual más recurrente de los españoles es hacer el amor. Lo confirma un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) presentado esta mañana. Según este informe, en el 95% de las fantasías eróticas de la población aparecen escenas donde se mantienen relaciones íntimas con otras personas, muchas veces con la propia pareja.

“Creerán que estoy enfermo, pero a veces veo a mi mujer al otro lado de la cama y pienso que me apetecería acostarme con ella”, confiesa uno de los voluntarios que ha colaborado en la investigación. “Por supuesto, son cosas que se te pasan por la cabeza, nada más”, aclara.

Los expertos del CIS confirman que estas fantasías “son normales y no necesariamente tienen que ver con aspectos oscuros de nuestra personalidad”. Los psicólogos subrayan que “el cerebro necesita estas ensoñaciones como vía de escape, aunque luego, conscientemente, nadie llevaría a cabo el acto sexual real con otra persona”.

Imaginar que se hace el amor con alguien, incluso si esa persona en la que se piensa es la propia pareja, no tiene por qué acarrear un sentimiento de culpabilidad, reiteran los especialistas. “Al contrario, una vez nos hemos desahogado en nuestra imaginación, podemos mantener una relación sana y sin pulsiones raras”, insisten.

El informe atribuye la tendencia creciente a imaginar que se hace el amor cuando se tienen fantasías sexuales a la frecuente asociación del sexo con las relaciones íntimas. “Los medios de comunicación transmiten la idea de que el sexo es algo carnal y no el mero hecho de casarse y tener hijos, como se entendía tradicionalmente”, señala el estudio. Pero no es malo soñar con hacer el amor, añade, siempre que sea “como ver una película y no se convierta en una obsesión”.