Un feto surfista está esperando a que su madre rompa aguas para pillar la ola. El feto, que todavía no tiene nombre, ha sido visto en la última ecografía flotando sobre la tabla a la espera de que llegue el momento de lanzarse a surfear hacia su esperado nacimiento.

Según las últimas pruebas ginecológicas, el embrión estaría utilizando el cordón umbilical como ‘leash’ para amarrarse a la tabla, lo que preocupa a los médicos, ya que eso puede dificultar la llegada de nutrientes y, por tanto, bajar sustancialmente su rendimiento sobre la tabla. “Es un surfista nato, jamás se ha puesto una camiseta”, declara su padre orgulloso y sin poder dejar de mirar la ecografía, en la que el feto posa con soberbia.

“Si la ruptura de aguas es muy fuerte, el niño puede salir disparado y hacerse daño”, ha confesado la madre a su entorno. “Tiene muy poca experiencia, debería nacer de una manera más tranquila”, ha reiterado preocupada.

Pese a los temores, el feto, que todavía no tiene formadas las orejas, ha hecho oídos sordos a todas las recomendaciones. “Es la ola de mi vida”, se dice a sí mismo desde el vientre materno.