Quejándose de que la razón humana es incapaz de entender sus grotescos ruidos guturales, los jueces del caso Gürtel han ordenado buscar de urgencia un traductor que sea capaz de interpretar el pseudolenguaje arcano que Aguirre ha decidido utilizar durante su comparecencia como testigo en el juicio por la primera época de actividades de la trama Gürtel (entre 1999-2005). Su comparecencia se produce apenas un día después de la detención de Ignacio González, quien fue su mano derecha en la Comunidad de Madrid.

“No le estoy entendiendo”, han insistido los magistrados tras escuchar los ruidos monstruosos que Aguirre ha utilizado para declarar. Antes de iniciar su declaración, la política popular ha utilizado el castellano para insistir en que el idioma que iba a utilizar tiene carácter oficial “dado que son palabras que ya existían en este país antes de que los hombres se irguieran y se pusieran nombre a sí mismos”.

Los magistrados también han preguntado a Aguirre por qué se oyen diez mil voces cuando ella habla y por qué parece que la escuchen en “un plano no físico, sino mental y fuera del tiempo”.

“Esos ruidos estallan dentro de mi cabeza como un trueno, provocando que una serie de escarabajos y signos horribles se expandan por la pantalla que son mis párpados”, ha exclamado uno de los jueces a las 11:15, tras más de una hora escuchando las respuestas sin sentido de Aguirre.

“Me doy cuenta de que sé qué significan sus palabras, las conozco desde hace tiempo. Son palabras que superan el pensamiento, que el mismo pensamiento excluye y son el inicio de una corrupción que no quiero conocer”, ha gritado uno de los jueces con los ojos en blanco, según han podido captar los periodistas presentes en la sala de la Audiencia Nacional. Los jueces han ido cayendo en “la corrupción”, según ellos mismos han reconocido, y se han negado a seguir preguntando a Aguirre por detalles de la trama.

“La corrupción es preconsciente, es una sintaxis, ahora lo comprendo”, ha dicho uno de los magistrados tras escuchar a la política, que ha declarado protegida por un pentáculo dibujado en el suelo.

“Es el fin y el principio. Me encontraba bajo las aguas y me hicieron emerger. Hasta entonces dormía y soñaba” ha sido la única frase en español que ha pronunciado Esperanza Aguirre en dos horas de comparecencia y en la que da a entender que no podía conocer las actividades del resto de políticos implicados.