Guillermo Sanchís, salmantino de 30 años, ha creado un evento de cumpleaños en Google Plus esta semana con la intención de que nadie confirme asistencia porque prefiere celebrar su aniversario solo. “Me dan bajón los treinta pero, si mis amigos se enteran de que no les invité, se van a enfadar. Para estos casos, crear eventos en Google Plus es perfecto porque nadie visita ya esta red social, así que no lo van a ver, pero tampoco podrán decir que no avisé”, argumenta.

La red social de Google se está convirtiendo en el lugar perfecto para compartir información que se supone que debe ser compartida pero que, en realidad, quien tiene que difundirla no desea hacerlo. “Me metí por error en Google Plus hace dos meses y me enteré de que mi tío había fallecido. Mi familia no se atrevió a decírmelo a la cara porque le tenía mucho afecto y les daba miedo mi reacción, así que me lo dijeron por allí. Y claro, me sentí mal por no haber sido informado pero no pude quejarme porque en realidad ellos sí me habían informado”, explica Guillermo, que reconoce que esto le dio la idea de invitar “a todo el mundo y al mismo tiempo a nadie” a su fiesta de cumpleaños.

“Antonio, estoy embarazada pero no quiero tenerlo. ¿Qué opinas? Eres el padre, tu opinión cuenta”, escribió en Google Plus una joven en el muro de su novio. “Oye, como no dices nada tiro adelante con la interrupción del embarazo”, añadía dos horas después.

Mensajes de este tipo son los únicos que pueden leerse últimamente en la red social. Personas que rompen con su pareja, gente que confiesa estar llevando una doble vida, que sale del armario o trabajadores que se sinceran con su jefe sin tapujos en el muro de éste, conscientes de que no se va a enterar. “El día en que España entre en Google Plus, se va a armar la de dios”, confiesa Sanchís. La esperanza de sus usuarios es que la red social cierre definitivamente antes de que esto ocurra.