Vivir en un piso de alquiler en la ciudad es cosa de turistas y gente anticuada. Las nuevas generaciones están cambiando el mercado inmobiliario con estilos de vida diferentes que exigen soluciones habitacionales innovadoras, excitantes y modernas. Resumimos las principales tendencias que están cambiando lo que hoy en día entendemos por hogar.

Parenting: los hipsters de hoy en día suelen decantarse por la ocupación creativa de las casas de sus padres en una fusión de lo nuevo y lo viejo, de lo retro y lo “trendy”. Una reinterpretación moderna del concepto de familia.

Underbridging: esta tendencia “minimal” apuesta por espacios abiertos, sin tabiques, que se funden con la gran ciudad. Un puente como único techo que nos resguarda de las inclemencias y un barril en llamas en invierno. Son casas en las que entra y sale gente continuamente, con zonas pensadas para el coworking y el crowdfunding (limosnas).

Banknighting: como dice el artista conceptual neoyorkino Sam C. Nispers, que vive en una cajero automático desde hace más de 20 años, “la democracia es la conquista ciudadana de los espacios de poder”. Con esta idea, miles de jóvenes deciden pernoctar en sucursales bancarias como una forma de activismo y también porque hace menos frío que en lo que vendría siendo la calle.

Work in progress: hoy en día, los profesionales creativos no entienden de horarios ni tienen tiempo que perder. Vivir en la oficina les permite estar siempre en el lugar en el que surgen las ideas, preparados en cualquier momento para hacer sus sueños realidad, disponibles al instante para atender las necesidades de sus clientes.

Parklife: empezó siendo un homenaje de los fans de Blur a su célebre canción que lleva ese nombre pero pronto se extendió fuera de las fronteras del brit pop. Vivir en los parques, en contacto con la naturaleza urbana, es la forma que tienen los jóvenes de decir “esta ciudad es mía, este parque es mi casa y este monopatín es mi forma de transporte y mi almohada”.