Una huelga de culitos de rana está saturando la sanidad pública. Con el objetivo general de defender y mejorar el sistema sanitario público español ante la percepción de su deterioro progresivo, miles de culitos de rana han salido hoy a las calles de las principales ciudades españolas para protestar por sus precarias condiciones de trabajo.

Los sindicatos, que encabezan las marchas, se declaran “hartos de poner el culito” y piden soluciones, conscientes de que el culito de rana ha ido reemplazando poco a poco los procedimientos médicos tradicionales, de coste más elevado. “El sana sana culito de rana ya ha sustituido a las intervenciones quirúrgicas en la gran mayoría de centros y es asignatura troncal en la carrera de Medicina”, confirma Agustín Timorato, jefe de planta de la sección de traumatología del Hospital Gregorio Marañón.

“El ritmo, los acordes y la letra de la canción, junto a las caricias, son claves porque cortan la transmisión de la señal nerviosa hacia el cerebro inhibiendo la función del canal de sodio de las células nerviosas, aislando las zonas cercanas a la fuente de dolor”, añade el facultativo. Desde el Gobierno han tratado de quitar importancia al conflicto a través de la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, que ha declarado que “si no se cura hoy se curará mañana”.

La sanidad española no se enfrentaba a una crisis tan grande desde que se prohibió que los médicos dieran besitos a las zonas lesionadas.