“¡Traédmelo! ¡Salid ahí fuera, buscadlo y traedlo ante mí!” son los principales puntos con los que Susana Díaz, presidenta del gobierno de Andalucía, espera enfrentarse a Pedro Sánchez, su principal adversario para liderar el PSOE. “Sigue ahí fuera, recorriendo el país, haciéndose fuerte, ¿qué habéis hecho? ¡Nada! ¡No habéis hecho nada para impedirlo, inútiles!”, explicó Díaz en referencia a la elección interna a la que se enfrenta el partido, que celebrará primarias el próximo mayo. Lo hizo el domingo en un acto del PSOE en Madrid, donde reunió a sus principales valedores dentro de la formación.

“¡Es vuestra última oportunidad!”, gritó Susana Díaz a José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y Felipe González, presentes durante el acto. Según explica la política, confía en un PSOE donde “se cumplan los objetivos” y “la gestora no vuelva con excusas” al tratar de explicar por qué Pedro Sánchez sigue en el partido y sumando apoyos.

Díaz fijó tres prioridades para un próximo Gobierno socialista: rastrear, encontrar y eliminar.

“Me dijisteis que habíais acabado con él y sigue ahí fuera. ¡Libre, creciendo! ¡Lo noto! ¡Lo noto aquí! ¡Me quema!”, dijo Díaz el pasado domingo, explicando los motivos por los que había decidido presentarse oficialmente como candidata a liderar su partido y, a la larga, la presidencia del Gobierno.

“Le subestimasteis. Es listo, escurridizo. No le subestiméis. No otra vez”, concluyó Díaz sobre su contrincante.

“¿Cómo lograsteis que escapara? ¡Traédmelo ahora mismo!!”, gritó Díaz.

Como punto final, Susana Díaz reivindicó sus orígenes sociales y geográficos. “Soy andaluza y lo llevo a gala. Soy de la casta de los fontaneros y vivo en la misma casa”, y presumió de las enseñanzas de sus padres, presentes en el acto. Luego se giró a Zapatero, González y Rubalcaba y les ordenó que salieran a por Sánchez. “No volváis a fallar, que no escape de nuevo”, dijo.

“¡TRAÉDMELO! ¡TRAÉDMELO! ¡AHORA! ¡YA!”, reiteró Díaz mientras los principales líderes socialistas permanecían callados y mirando al suelo esperando que la líder se tranquilizara.