Tom Hanks ha celebrado a solas una fiesta de reunión de rodaje de la película Náufrago, estrenada en el año 2000. El aclamado actor ha rememorado entre risas los momentos más divertidos de la filmación con la única compañía de sí mismo.

Durante la gran fiesta celebrada en su domicilio particular, Hanks ha pasado el rato tirándose confeti en la cabeza, haciéndose selfies y riéndose solo mientras relataba anécdotas en voz alta. “No tenemos que perder nunca el contacto, sería una pena”, se ha dicho mirándose al espejo.

Al final de la velada, Hanks ha proyectado la película en su salón pero se ha quedado dormido a la mitad. “La compenetración fue total, añoro aquellos tiempos”, ha murmurado antes de caer rendido.

El actor celebra cada año una reunión de rodaje de esta película al considerar que “es el mejor equipo con el que he trabajado”. Lamentablemente, este año la pelota que hacía de Wilson no ha podido acudir al evento porque coincidía con la Champions.