Un sauce coqueto se ha quitado anillos del tronco, según confirman hoy fuentes forestales. Motivado por un estilo de vida sedentario y por la dureza de la intemperie, el deterioro de la imagen del sauce hizo que muchas de sus hojas abandonasen al árbol y que la autoestima de éste, especialmente en otoño, se desplomara. “Era un sauce llorón”, confirman los forestales.

“La operación ha sido un éxito”, explica Juan Suárez, el jardinero encargado de extirpar los anillos exteriores. “Someterse a este tipo de intervenciones para eliminar esos anillos de más es una práctica muy popular entre los arbustos caducifolios”, asegura. A juzgar por su nueva apariencia, el tiempo se ha detenido para esta planta dioica. Y es que, a pesar de una fertilización cruzada en la que dio numerosos híbridos, el árbol luce un tipo más radiante que nunca.

“También se tiñe el follaje, sólo hay que fijarse en sus raíces”, aseguran los expertos, que celebran la nueva vida del árbol.

El caso de este sauce no es aislado: los vegetales que se preocupan por su apariencia son cada vez más habituales. Sin ir más lejos, la gran mayoría de las rosas ya ha comenzado a afeitarse para no pinchar a los enamorados esta primavera.