El Ayuntamiento de Barcelona ha retirado hoy más de dieciséis toneladas de becarios que Jacinto Ballbé, un ejecutivo de la sede catalana de la multinacional Jenkins & Co, acumulaba en su despacho desde hacía meses, lo que había dado lugar a numerosas quejas por parte de los trabajadores del bloque de oficinas, debido a la proliferación de fuertes olores.

“Se negaba a despedir a ningún becario y los iba acumulando y poniéndoles nombres como ‘Pichi’ o ‘Manchitas’”, explica uno de los oficinistas que alertó a los Servicios Sociales.

Una docena de operarios de los servicios operativos han accedido sobre las 12.30 horas a su despacho, situado en una oficina de la avenida Diagonal, después de que el ejecutivo diese su consentimiento, a lo que se había negado anteriormente y durante los últimos días, y han comenzado a retirar a los becarios. “El olor era insoportable”, ha explicado uno de los operarios.

La concejala de Bienestar Social ha explicado a los periodistas que, una vez que se han sacado a los becarios, una empresa externa contratada por el Consistorio limpiará el despacho, al tiempo que también se fumigarán todas las oficinas del edificio y la calle. Según explica, Ballbé se pasaba su jornada laboral recogiendo jóvenes de la calle.

El ejecutivo nunca tenía suficientes becarios y se limitaba a acumularlos aunque no desempeñaran ninguna función

“Ese becario no lo tiréis, que me sirve”, ha dicho el ejecutivo cada vez que un operario sacaba un becario de su despacho.

“Son mis tesoros”, ha insistido el ejecutivo entre lágrimas al ver cómo vaciaban su despacho.

El ejecutivo llevaba meses conviviendo en su despacho con cientos de becarios que buscaba por la calle con el pretexto de que le podían servir. En su despacho se han encontrado varios trabajadores en prácticas que podían haber fallecido hacía semanas sin que ninguno de los presentes se diera cuenta. Todo el suelo del despacho estaba cubierto de heces, comida e informes trimestrales.

Según uno de los subalternos del ejecutivo, era común ver al directivo entrando en el despacho con bolsas de basura llenas de trabajadores en prácticas y farfullando expresiones sin sentido como ‘no hay sueldo pero da prestigio’ o ‘posibilidad de promoción’. “Creo que se sentía muy solo”, explica uno de los oficinistas.

La concejala ha afirmado que el ejecutivo podrá acudir a trabajar a su despacho en los próximos días, “ya que hoy se va a quedar limpio, pero tiene un problema mental y no podemos dejar que siga acumulando becarios, por lo que vamos a trasladar nuevamente el tema a los Servicios Sociales”.

Al retirar a los becarios, los operarios han encontrado a un socio del empresario que llevaba dos días sepultado por una docena de ejemplares que se le habían caído encima. Según los operarios, si hubiera fallecido, los jóvenes no habrían dudado en comérselo y no es la primera vez que descubren a un directivo “loco de los becarios”, según los denominan, parcialmente devorado.

Los jóvenes rescatados han sido trasladados a un refugio del Ayuntamiento.

Hace dos semanas, los Servicios Sociales también encontraron a un ejecutivo que llevaba muerto en su despacho desde hacía cinco años ante una teleconferencia de Skype en la que había otro ejecutivo que seguía hablando.