Carlos Martínez, un joven usuario del metro madrileño, se ha visto obligado hoy a ceder su silla de ruedas a una señora mayor por la presión del resto de pasajeros. Según testigos presenciales, Martínez se habría hecho el despistado leyendo un libro y esto ha despertado la ira de la señora, llevándola a farfullar frases como “Pues vaya” o “No hay respeto”.

Tras no darse por aludido, la anciana ha reprendido al joven, pidiéndole que le cediera el asiento y acusándolo de no tener respeto por nada. Según la versión de Carlos, éste ha informado de que no podía levantarse, momento en el que la octogenaria le ha gritado que “una guerra tendrías que vivir”.

De poco ha servido que el chico le explicara que es un militar retirado y que precisamente en la guerra había quedado en esa situación. “Pues otra guerra tendrías que vivir”, ha añadido la señora.

Ante la tensa situación, Carlos ha buscado complicidad en el resto de pasajeros, que también le han mirado con gesto de reproche. Incluso una chica de dieciséis años le ha insultado. La presión social ha obligado al chico a tirarse al suelo y cederle la silla a la señora. Lejos de darle las gracias, la anciana ha continuado lanzando improperios. “Me ha llamado hippie porque estaba tirado en el suelo”, confiesa Martínez.

Seis paradas después, Carlos ha reclamado la silla porque debía salir del convoy pero la anciana se ha negado, obligando al joven a esperar hasta el final de la línea para recuperar su silla.