Un equipo de físicos teóricos de la universidad suiza de Basilea ha conseguido, por primera vez, calcular el tiempo exacto que tiene que transcurrir para que se produzca una hostia a tiempo. El trabajo se acaba de publicar en “Physical Review Letters” y en él se detalla la fórmula que permite determinar con precisión este intervalo temporal: “Hostia a tiempo es igual a cabreo multiplicado por edad dividido por paciencia”, concluyen los científicos.

Hasta ahora, las hostias a tiempo se propinaban por mera intuición, sin la posibilidad de seguir un modelo predictivo consistente y efectivo. “Siempre se quedaba uno con la duda de haberse anticipado o de haber actuado cuando ya era demasiado tarde”, explica Stefan Lash, uno de los físicos. “Ahora, quien quiera hacer las cosas bien dispondrá de un método matemáticamente preciso”, añade.

“Las herramientas actuales de medición nos permiten detectar los efectos de hostias que se dieron hace más de veinte o treinta años. Su onda expansiva nos sigue llegando desde el pasado, ahora la podemos detectar y calcular cuándo se hostió y qué consecuencias tuvo el bofetón. Es realmente revolucionario”, comenta Lash.

El avance permitirá hacerse una idea del alcance real que tiene una hostia a tiempo y refutar la idea de que una hostia es algo puntual, que no tiene consecuencias futuras. “Sabemos que este descubrimiento llega tarde para muchos pero también creemos que salvará a otros tantos que necesitan una buena hostia a tiempo”, declaran los físicos.

Ahora, el equipo de científicos aspira a ser reconocido con el próximo premio Nobel de Física, consciente de que al Nobel de la Paz no puede aspirar.