Considerándolos reservistas desde el mismo momento en el que la adquirieron, el Ejército Alemán ha pedido a todas las personas que llevan una chaqueta militar con distintivos alemanes que regresen a filas “en un plazo máximo de seis días” o serán acusadas de deserción y juzgadas por un tribunal militar. Con esta medida, las Bundeswehr -las fuerzas armadas unificadas- aumentarán su personal civil en 120.000 efectivos en tan sólo una semana, según informan desde el Ministerio de Defensa de Alemania.

“En el mismo momento en el que lucieron por primera vez el uniforme militar alemán han sido considerados reclutas alemanes, incluso si nunca han pisado el país o no son alemanes”, declarba Ursula von der Leyen, ministra de Defensa. “Nos sentimos orgullosos de nuestros soldados, sepan ellos que son soldados nuestros o no”, añadía con contundencia.

“Es verdad que he llevado esta chaqueta con orgullo pero es porque me costó cinco euros, no porque yo tenga fervor militar. Pero antes muerta que quitármela, porque está de moda”, ha explicado Matilde García, una bloguera española de moda y soldado alemana del Ejército de tierra. La chaqueta, que compró en la tienda ‘Chueca’s Vintage Fashion’, tiene además una insignia que acredita que aprobó los entrenamientos para conducir blindados. Probablemente será enviada a Siria en las próximas semanas.

“Estos soldados no han sido movilizados porque no hacía falta, pero ahora deben responder a las órdenes de sus superiores”, ha insistido la ministra. El plan no supone la repatriación de todos los soldados, sino que éstos deberán formar milicias independientes en los países en los que se encuentren situados. Los galones de cada parka indicarán quién es el superior de cada célula de combate.

Esta misma mañana, Carlos Bartomeu, una chico de trece años de Santander que se compró una chaqueta militar con galones oficiales y el texto “Air Force” estampado en la solapa, ha sido reclamado por Washington para dirigir la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.